El crecimiento de Monterrey y Torreón en el siglo XIX

 

Entre 1855 y 1864 en Nuevo León especialmente Monterrey y en Coahuila hubo gran actividad comercial así como conflictos bélicos por la Guerra de Reforma e Intervención Francesa. Uno de los gobernadores que más impulso estas zonas fue Santiago Vidaurri que unificó Nuevo León y Coahuila en febrero de 1856 convirtiéndose gobernador de ese territorio. Más que un gobernador se convirtió en un presidente de esta vasta zona del Noreste de México, El desorden  e ineficiencia del gobierno central con sede en  la ciudad de México no tenía control del lejano territorio que gobernaba Vidaurri. Éste hábil gobernador implementó variedad de planes para abastecer las arcas del estado, y así mismo obtener préstamos, destaca la implementación de un plan aduanal y de aranceles conocido como “Arancel  Vidaurri” Éste consistía en rebajas de costo de  importaciones frente a lo que cobraban otras fronteras o puertos del país.

vidaurri

Por las constantes guerras el gobernador mantenía una vigilancia permanente por fuerzas enemigas cercanas,  para poder financiar esto solicitaba préstamos a grandes comerciantes, Los cuales en parte eran pagados con descuentos en aduanas que daba el gobernador.

Monterrey desempeñó un importante papel en el tráfico de mercancías, de la moneda y metales.  Vidaurri defensor de la Constitución de 1857 pacto una alianza comercial enfocada en fronteras y aduanas con el estado vecino de Tamaulipas, lo que daba la oportunidad de extender el poder de su aparato bélico y de beneficiar a comerciantes Regiomontanos los cuales empezaban a formar grandes capitales en Monterrey. Vidaurri estuvo por momentos fuera del poder provisionalmente en 1858. Finalmente Vidaurri fue destituido en 1864 por Benito Juárez, cabe mencionar que durante su gobierno hizo importantes alianzas con empresarios como Evaristo Madero, Patricio Milmo y Gregorio Zambrano, esto logró el despegue de la ciudad de Monterrey en el ramo económico y de la industria fabril.

Por otro lado desde 1870 los capitales de los grandes inversionistas y prestamistas de Monterrey se enfocaron en una nueva prospera zona del país siendo Torreón en la Comarca Lagunera, en esas tierras empezaba a darse con grandes beneficios la producción de algodón para la industria textil. Las nuevas inversiones por parte de regiomontanos ayudaron al establecimiento de sofisticados sistemas de riego y de mejoras en la siembra. Los préstamos refaccionarios o habilitaciones del algodón fueron un sistema de crédito muy exitoso en el último tercio del siglo XIX. Los agricultores entregaban cierta parte de su cosecha de algodón a los prestamistas a cambio de recibir dinero y facilidades para poder sembrar más las siguientes temporadas, Los prestamistas prestaban a tasas de intereses bajas y recibían algodón e hipotecas de agricultores, este sistema logró un rápido crecimiento en Torreón.

Los comerciantes representaban la única manera de obtener  crédito en esta zona, con esto controlaban todo el comercio de algodón lo que llegó a ser un monopolio. Los grandes comerciantes de Monterrey participaban en la adquisición de tierras en la comarca lagunera algunas veces las destinaban a la producción de algodón bajo su control en algunos otros casos las arrendaban o vendían.

torreon

Los préstamos refaccionarios no pararon ya que para 1890 la Comarca Lagunera producía un 75% de todo el algodón en el país. Empresarios como los Madero, Zambrano  Hernández lograron consolidarse cómo grandes algodoneros gracias a la creación de gigantescas haciendas. Con la llegada del ferrocarril a Torreón y de la modernización de la banca esta ciudad se transformó como un importante punto comercial en el país.

Bibliografía:

Ludlow Leonor, Marichal Carlos. (1998). La Banca en México 1820-1920. México D.F: Lecturas de Historia Eonómica Mexicana.

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