La situación Económica del siglo XIX en México.

 

Al terminar la guerra de independencia el gobierno no tenía manera de financiarse por lo que recurrió a los préstamos. Durante la colonia el gobierno virreinal acudía a los acaudalados comerciantes o a la iglesia para recibir préstamos, más con la guerra de independencia todo esto cambio y cuando México logró independizarse el gobierno no hallo de donde sacar dinero por lo que los préstamos los realizó a la fuerza confiscando bienes y propiedades. Además el gobierno buscó préstamos en el exterior con gobiernos de otras naciones como lo fue con los primeros préstamos de Inglaterra, con esto inicia el problema de la deuda exterior.

En la colonia los principales organismos encargados del crédito y la banca fueron el crédito mercantil, Banco de Avió de Minería, Fondo Dotal del Tribunal de Minería, Juzgados de Obras Pías y Capellanas, Congreso de Comerciantes y Cajas de Comunidad. (Para conocer más de los sistemas de crédito en el México colonial click aquí)

BONO

Antes de la creación de los bancos emisores de billetes solo se utilizaban en México documentos que permitieran el transporte de grandes cantidades de dinero, como los certificados de aduanas, pagares del ejército, bonos de deuda interna, acciones y bonos.

El gobierno también acudió a los comerciantes ofreciéndoles diversas concepciones y privilegios a cambio de su ayuda. Muchas casas de comercio compraban  en el mercado papeles de deuda pública cantidades bajas para después beneficiarse con el mismo gobierno. Así comienza la etapa del agio y de la especulación.

Los agiotistas se aprovechaban de los negocios con el gobierno para hacerse de más dinero, controlaban el sistema crediticio de la nación a falta de leyes claras y precisas, con sus tácticas causaron nulo avance en el progreso del país y en el de la población. Mucho se cree que estos agiotistas causaron el atraso económico en México desde 1821 hasta casi finales del siglo XIX.

Los prestamistas consideraban oportuno invertir en el mercado de capitales. Además los acaudalados empresarios ponían sus recursos en la deuda pública, esto además de beneficiar al gobierno también los beneficiaba a ellos, ya que el gobierno les otorgaba privilegios en la administración de aduanas, arrendamiento de salinas, tabaco y casas de moneda. Con esto la inversión de particulares aumento considerablemente.

Los comerciantes otorgaban crédito para las actividades comerciales de los ciudadanos, la falta de moneda circulante y las malas comunicaciones del país así como la inseguridad en los caminos hicieron muy difícil el transporte de monedas por esto el crédito fue un factor muy importante para las operaciones comerciales. Las casas comerciales habrían cuentas corrientes de crédito para comerciantes nacionales y extranjeros estos las utilizaban girando libranzas que eran como órdenes de pago emitidas por un comerciante a favor de otro y a cargo de estas casas las cuales cobraban una comisión que variaba del 6% al 15% por realizar estas operaciones.

Las casas comerciales también realizan otras actividades como recibir depósitos, venta de pesos fuertes de plata en Estados Unidos y otras regiones con grandes ganancias, así como  compra y venta de bonos deuda exterior mexicana.

DEDUDA

Los mayores prestamistas del gobierno recibían algunos beneficios exclusivos del sector público, entre ellos destaca la importación de algodón, y el comercio textil, lo que impulsó la creación del Banco de Avío en esta rama. Los prestamistas también recibieron el control de minas y con esto el arrendamiento de casas de moneda, con las cuales exportaban plata en pasta, cuando tenían que pagar alguna clase de impuestos lo hacían con bonos de deuda pública. Los cuales anteriormente habían comprado a precios muy bajos, por lo que se deduce que nunca perdían y siempre tenían mayores ganancias, las cuales no beneficiaban al gobierno, mas éste no podía hacer nada ya que dependía de los prestamistas.

Incluso los prestamistas hicieron tratos con el clero, el cual algunas veces al no pagar sus deudas cedía propiedades a  valores inferiores al real. Entre los mayores prestamistas que se dedicaron al agio, especulación y negocios en casi todas las áreas del comercio en el periodo de 1820 a 1850 se puede mencionar a Ewen C. Mackintosh, Juan Rondero, Gregorio Mier y Terán, Francisco Iturbe, y José Joaquín de Rozas.

Cuando se prestaba dinero el objetivo del dinero prestado era casi siempre para entrar en negocios o adquirir maquinaria, aunque también para pagar deudas a otros prestamistas. En los créditos de aquellos días los intereses fluctuaban mucho, y las hipotecas eran muebles e inmuebles de todo tipo, hay que recordar que aunque se hacían contratos no había leyes que regularán este tipo de prácticas.

Si bien los negocios con el gobierno era de donde se obtenían  las mayores ganancias eran los de mayor riesgo ya que las administraciones cambiaban en poco tiempo y muchas veces eran incapaces de pagar. Es por eso que desde la segunda mitad del siglo XIX los mayores prestamistas se dedicaron a hacer préstamos a particulares y a negocios pequeños, es ahí donde había menor riesgo para recibir el pago o en todo caso recibir el mueble o inmueble hipotecado.

La mala situación de la nación en el siglo XIX no fue únicamente ocasionada por los préstamos y los agiotistas, esta también fue provocada por la deficiente política fiscal del gobierno, mala administración y distribución de los recursos, enormes gastos motivados por guerras e intervenciones de otras naciones, corrupción y desorden interior en el gobierno. Los prestamistas también beneficiaron a México en diferentes aspectos como en la vida económica política y social.

Con la llegada de la banca moderna a finales del siglo XIX Las casas comerciales no dejaron de tener un importante papel en el comercio y préstamos e todo el país.

Bibliografía:

Ludlow Leonor, Marichal Carlos. (1998). La Banca en México 1820-1920. México D.F: Lecturas de Historia Eonómica Mexicana.